Translate

26 de diciembre de 2017

Elecciones atípicas

La aplicación del 155, le ha dado más alas al soberanismo de las que tenía, y ha hecho que Puigdemont solo desde Bruselas, haya hecho una mejor oposición, que todo el equipo de Rajoy desde España

Los resultados electorales, han sido los que son: ni buenos, ni malos. Porque no es la voz democrática de los ciudadanos la que ha de cuestionarse, sino las políticas que se lleven a cabo a partir de ahora, entre la Generalitat y el Gobierno de España. Los ciudadanos españoles, catalanes y europeos, esperan esta vez que las instituciones españolas e internacionales acepten los resultados, los encajen democráticamente, y establezcan a partir de ahora los puentes necesarios para llegar a acuerdos a través del diálogo, en lugar de utilizar el monotema como una cortina de humo que impida ver y atajar los demás problemas de Estado que tiene España, desde hace años.

Resulta sorprendente que las primeras palabras del señor Rajoy, hayan sido a modo de advertencia, las mismas que en anteriores ocasiones: “El Gobierno está dispuesto a hablar dentro de la ley”, cuando de lo que se trata es de reformar ésta a través de La Constitución, y adaptarla al nuevo escenario político y social por el que atraviesa España. El clamoroso descalabro del Pepé, viene a constatar el profundo malestar de los catalanes ante la falta de diálogo por parte del Gobierno central. El gobierno de Rajoy & Asociados, ha optado más por la aplicación de la ley, que por la del diálogo. La judicialización de la política, y el síndrome del bufete del Presidente, además de fracasar, han empeorado las cosas.

El votante mayoritario, ha optado por el voto seguro (ERC y PDeCAT), y ha penalizado a las fuerzas constitucionalistas (a excepción de Ciudadanos), con disposición a actitudes y pactos ambigüos y poco creíbles como han sido los ofrecidos por el Psoe, o En Comú Podem. Ciudadanos, sin embargo ha sabido aprovechar esta situación de debilidad, y ha aprovechado la “poca credibilidad” de Iceta, según palabras de Albert Rivera. También a diferencia de las demás fuerzas constitucionales, ha sabido ofrecer un proyecto antisoberanista, clarificador y programático, como es el de establecer pactos con las demás fuerzas que defienden la Constitución.

Los catalanes en esta ocasión, han optado por una salida civilizada a través del diálogo, lejos de declaraciones unilaterales o cientos cincuenta y cincos. Por ello han penalizado a las formaciones más extremistas desde el punto de vista ideológico, como son la CUP y el PP, y han bloqueado de antemano la formación de un previsible tripartito constitucionalista. El Partido Popular en manos de Rajoy (contrario en sus inicios a la aplicación del Artículo 155), ha caído en la trampa mortal de Albert Rivera,  precursor de la aplicación de dicho artículo, y ha pagado sus consecuencias, con  los pésimos resultados obtenidos. Resultado: la aplicación del artículo 155, le ha dado más alas de las que tenía el Soberanismo, y Puigdemont solo desde Bruselas haya hecho una mejor oposición que todo el equipo de Rajoy desde España.

El perfil duro de Albiol (como el mismo ha reconocido), y la participación de Rajoy (candidato nacional) en la campaña, a buen seguro han tenido algo que ver en los resultados de la formación azul, ante la animadversión que provocan dichos candidatos, de manera especial en Cataluña. Los candidatos constitucionalistas, a excepción de Rivera, se han caracterizado por el vacío de contenidos y programas. Se ha evitado hablar del 155, para no entrar a su vez, en su difícil y complicada justificación, lo cual han pagado en sus resultados electorales. La formación de Rivera, a través de Inés Arrimadas, ha sabido ofrecer un proyecto antisoberanista para acabar con el Procés, dejando claro que con las únicas fuerzas que pactarían serían con las fuerzas constitucionalistas.

La lectura que hagan los soberanistas (ERC y PDeCAT) de los resultados, será determinante a la hora de la negociación. Ambas formaciones deberán reconocer en primer lugar, que la fuerza más votada dentro del bloque soberanista, ha sido el nacionalismo (PDeCAT), frente al republicanismo de ERC como segunda fuerza. Por otro lado deberán considerar y tener en cuenta que las pasadas elecciones, no han supuesto un referéndum sobre la independencia de Cataluña, en el cual sería imprescindible la participación de todos los españoles (según La Carta Magna), si de lo que se pretende es llegar a un entendimiento con El Estado, que fructifique en un acuerdo.

La equidistancia entre la Monarquía y la República, deberá pasar por varias etapas, como son en primer lugar la normalización de las relaciones deterioradas, empezando si es preciso con fórmulas como la mediación. Solo una vez normalizadas las relaciones, podría pasarse a una segunda fase de negociación en la cual se abordase mejorar la calidad democrática de las instituciones, a través de la concesión de paulatinas competencias, a cambio de un mayor compromiso con El Estado, con objeto de recuperar la confianza perdida entre ambas instituciones.

En definitiva, ha sido una campaña atípica, en la que ha habido y aún existen representantes soberanistas en el exilio, y presos entre los cuales se encuentran los líderes de ambas formaciones (Puigdemont y Junqueras), los cuales tienen causas abiertas que podrían dificultar el desempeño de sus cargos, y provocar más inestabilidad y movilizaciones en las calles, que podrían llevar a Cataluña a nuevas elecciones a mediados del 2018.

Se le abre al Pepé otro frente, esta vez a nivel nacional, como es el ascenso de Ciudadanos, y una más que posible crisis interna con la primera dimisión por parte del de Juan Arza, Secretario de Estudios del PPC, al considerar que el partido necesita una "renovación urgente". Una situación que puede ir en aumento, si los conservadores siguen enrocados y obstinados en su caparazón justiciero, y en su aversión al diálogo, tics propios de las mayorías absolutas del pasado. Y si los agoreros de siempre les ayudan a ello.

Algo de razón tenía Puigdemont (y habrá que reconocérsela), cuando decía: "así no".

José Luis Meléndez. Madrid, 26 de diciembre del 2017
Fuente de la imagen: wikimedia.commons.org

11 de diciembre de 2017

Los grandes olvidados

La bondad quedará relegada de forma exclusiva a los humanos, y los animales y las plantas, serán sacrificados, para nuestro deleite decorativo y gastronómico

Son los grandes olvidados de los incendios. Los más vulnerables e indefensos. Los animales domésticos mueren cercados o amarrados. Los que campan libres, y logran escapar, huyen despavoridos y desorientados, intentando volver con sus familias a sus guaridas. Las especies que viven bajo tierra, como los reptiles, los topos, los roedores o los conejos, quedan atrapados por el fuego que cubren sus casas y mueren asfixiados y "horneados" en el interior de sus madrigueras.

Hace más de una década, gran variedad de flora y de fauna marina desaparecieron de las costas gallegas, como consecuencia de la actitud irresponsable del hombre. Todo el mundo recuerda las imágenes de las gaviotas y de los peces aún con vida, cubiertos de chapapote, atrapados e inmovilizados por la viscosidad y el fuerte olor del petróleo. De la muerte lenta y agónica de multitud de animales y de plantas, que provocó la catástrofe del Prestige.

La escasa implicación, y la pésima gestión de la catástrofe por parte de la Administración de entonces, hicieron que los gallegos, ecologistas y voluntarios procedentes de toda España, acudieran a limpiar las costas gallegas. Hoy gracias a la entrega generosa y altruista de aquellas personas, ese mar limpio les recuerda y les devuelve agradecido el reflejo de sus rostros, a todos aquellos que entonces se acercaron a sus orillas. Pero nunca olvidará las largas ausencias, las prolongadas tardanzas, ni las frías comparecencias e indiferencias institucionales.

Nadie imaginaba que 15 años después, las mismas Administraciones (autonómica y central), iban a verse de nuevo superadas en sus competencias, ante la propagación de numerosos focos de incendios provocados, que han tenido lugar este verano. Muchos españoles y gallegos, han vuelto a sentir la rabia y la impotencia que produce el ver como en unas horas, se pierden los esfuerzos de toda una vida: granjas, casas y vidas humanas. Como la que entregó Marcelino Martínez, vecino de Carballeda de Avia (Ourense), al intentar salvar su rebaño de ovejas.

Una vez más, la sociedad civil, representada en esta ocasión por un grupo de 25 voluntarios, se ha dado cita en el mes de octubre en Ponte Caldelas (Pontevedra). Entre los objetivos de la batida, la busca y en su caso el auxilio, de esas otras víctimas animales, que han logrado sobrevivir a los incendios de hace tres días. Por eso han llevado, entre otros alimentos, en el interior de sus mochilas, pan, fruta, sacos de pienso, verdura, los cuales serán de gran ayuda, para la supervivencia de algunas especies incapaces de encontrar comida en un bosque ennegrecido y desolado por las llamas.

Desde Madrid, adelantándose a la burocracia política, han llegado ese mismo día, responsables de PACMA (Partido Animalista Contra el Maltrato Animal), para sumarse a la expedición, solicitar a la Xunta la suspensión de la temporada de caza, y hacer entrega a dicha Administración de un protocolo de actuación y de evacuación de la fauna (enviado con anterioridad, y sin respuesta por parte del Gobierno gallego).

Hoy día 6 de diciembre, Día de la Constitución, un grupo de la ONG "Amigos de la tierra", ha acudido a la zona carbonizada y devastada por el fuego, para comprobar el estado de la tierra. Dos meses después de la tragedia, la tierra quemada, sigue desprendiendo humo. Los voluntarios han acudido provistos de fardos de paja empaquetados, que han ido colocando en el caudal seco de los ríos, a modo de filtros, con objeto de que las próximas lluvias, no contaminen de ceniza la flora y la fauna de la zona.

Lo han hecho en un día tan señalado como el de hoy, para denunciar públicamente el incumplimiento del artículo 46 de la Carta Magna, que en su apartado segundo especifica: "Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de vida, y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva". Artículo que añade en su apartado tercero: "Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije, se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado". Un apartado, este último, que la justicia no aplica a los terroristas ecológicos, por medio de programas de reforestación.

Se aproxima la Navidad, y muchos ciudadanos, disfrutarán de la compañía de sus seres queridos, entre los cuales pasarán desapercibidas las propias mascotas. Otros en lugar de ir a la montaña o al parque a abrazar un árbol, pagarán de su bolsillo el desgarro, el secuestro, el dolor y la muerte de un árbol que decorará (sic), durante unos días el rincón de una estancia. La bondad quedará relegada de forma exclusiva a los humanos, y los animales y las plantas, serán sacrificados, para nuestro deleite decorativo y gastronómico.

Atrás quedarán historias como la de Lucinda, una pastora alemana que gracias a sus aullidos, y a sus insistentes llamadas con la pata en la puerta, logró salvar este verano en Nigrán (Pontevedra), la casa y la vida de sus tutores, Ana Lauteria y José Pereira. Mientras los esqueletos ennegrecidos de muchos árboles, seguirán posando muertos de pie, víctimas de la política ensimismada de la lenta, cómplice y silente burocracia. Sin mostrar siquiera un mínimo gesto de agradecimiento y de consideración a los españoles que no solo sienten su tierra, sino que además aman su flora, su fauna y su gente.

José Luis Meléndez. Madrid, 6 de diciembre del 2017
Foto: wikimedia.commons.org.

PACMA saca a la luz las “Luminarias”, un festejo desconocido en España, en el que se obliga a los caballos a atravesar grandes hogueras “para su purificación”.

1 de diciembre de 2017

El perdón sincero

El perdón verdadero, además de ser pleno, ha de estar supeditado a la sinceridad

En la infancia nos enseñaron que la acción de perdonar era un acto sano, propio de personas dotadas de un corazón noble. Aquel que perdonaba, era considerado un ser bueno, dotado de ciertos valores. Perdonando uno se sentía mejor persona. Una coartada perfecta esgrimida para el yo, el cual intentaba por todos los medios reconciliarse con el universo, antes incluso de que este le presentara sus respectivas disculpas.

El día 27 de junio de 1995, el empresario, abogado, médico y economista, Publio Cordón fue secuestrado por los GRAPO (Grupo de Resistencia Antifascista Primero de Octubre), mientras practicaba deporte en las inmediaciones de su domicilio, ubicado en la provincia de Zaragoza. El 17 de agosto, la familia cumple su palabra, se desplaza a Francia, y paga los 400 millones de pesetas que reclamaba la banda terrorista. Horas después, Enrique Cuadra Echeandía, integrante del comando, haciendo una vez más gala de su sangre fría, contacta con la familia, para informarle de su puesta en libertad, ese mismo día.

La realidad, como cinco años después confesó al ser detenido, Fernando Silva Sande, responsable de los GRAPO, es que Publio Cordón, murió antes del pago del rescate. El empresario, según declaró, cayó herido por una de las ventanas de la casa, al intentar escapar, en el lugar en donde le retenían. Los terroristas, para evitar ser delatados, en lugar de prestarle auxilio y llevarle a un hospital, le dejaron morir, y enterraron su cadáver en la región montañosa de Mont Ventoux.

En el año 2012, la policía logró identificar la casa francesa de Bron, junto a Lyon, donde estuvo secuestrado Cordón. En un armario zulo encontraron restos de ADN del empresario, numerosas cartas que Cordón escribió a su familia, y marcas (hasta un total de 15), con los que había ido registrando los días transcurridos, por lo que se dedujo que falleció entre el 11 y el 13 de julio.

Hace escasos días, el veinte de noviembre, Carmen Cordón, una de las hijas del empresario, ha acudido a los juzgados de la Audiencia Nacional, y ha presenciado de cerca los rostros de los presuntos asesinos de su padre. Los grapos acusados, Mª Victoria Gómez y José Antonio Teijuelo, para los que la Fiscalía pide 37 años de prisión, por los delitos de detención ilegal, homicidio, y estafa agravada. En la vista, los terroristas, además de negar su implicación en el secuestro mortal, han desperdiciado una vez más la ocasión para facilitar alguna pista sobre el paradero del cuerpo, impidiendo de esta forma a la familia, el entierro digno, y el luto que toda familia necesita, para llevar a cabo su duelo.

Perdonar solo con el corazón, cuando el alma aun afectada, mantiene el vivo recuerdo de tantos años, y tantos momentos de sufrimiento, sin estar aún sanada (perdono pero no olvido), supondría conceder a los agresores un perdón falso e injusto. Porque para que un perdón sea verdadero, además de ser pleno, ha de estar supeditado a la sinceridad. De lo contrario se convierte en una falsa excusa.

Remitir un acto personal no le exime a uno de su falta, de su daño, y de su irresponsabilidad, ni de su perdón social, si como es el caso, existen numerosas personas afectadas. Máxime si además ha existido premeditación en los actos cometidos mantenidos en el tiempo. El problema del perdón, es que en ocasiones se concede a quien no lo merece, y este lo convierte en una excusa, para volver a reincidir, ocasionando de esta forma un grave perjuicio a la sociedad.

Es comprensible por tanto reconocer la incapacidad de la “psique humana para sobrellevar tantos años de mentira y de pena sin redimir”, a la que alude Carmen Cordón, hija del fallecido, en su emotivo e impactante artículo, publicado en el diario ABC, y en El Heraldo de Aragón, el día 21 de noviembre, escrito el mismo día de su cara a cara con los presuntos homicidas de su padre, los cuales no le han dado la necesaria muestra de arrepentimiento que todo perdón requiere.

Unos presuntos criminales que en el peor de los casos, gozarán de un trato, de unos derechos, y de una celda palaciega, en comparación con el zulo en el que durante una quincena mantuvieron preso al secuestrado. Y de una paz que un día arrebataron a los seres queridos de Publio Cordón.

José Luis Meléndez. Madrid, 26 de noviembre de 2017
Fuente de la imagen: wikimedia.commons.org