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27 de junio de 2016

¿Brexit o Eurexit?

¿Cómo es posible que hayamos llegado a esta situación?

Es la pregunta que muchos ciudadanos europeos e ingleses se formulan una y otra vez: ¿Cómo es posible que hayamos llegado a esta situación? Que la segunda economía del viejo continente, haya decidido salir de la Unión Europea, desde su ingreso en el año 1973. Reformulemos la pregunta: ¿Cuáles son los factores que han contribuido a llegar a este limbo institucional?

En primer lugar los mercados financieros, una vez más, no han detectado el riesgo de salida de Reino Unido, y las bolsas celebraron la victoria de la permanencia en Europa, con un aumento del 6%, la víspera de los comicios, lo cual despistó y tranquilizó a los electores. En segundo lugar, David Cameron, incluyó en su programa electoral, la celebración de un referéndum, que no demandaba la sociedad, que le permitiese ganar las elecciones, como así fue. Es decir, antepuso esta medida populista, en beneficio propio, en lugar de tener en cuenta los intereses de sus ciudadanos. Y en tercer lugar, los políticos europeos, no han supervisado ni establecido las garantías mínimas de información fidedigna a los ciudadanos.

¿Debería ser juzgado un señor, que convoque un referéndum por su cuenta, en interés propio?

Como consecuencia de todo esto, los ciudadanos han sufrido una campaña muy mediatizada y marcada por la inmigración y la xenofobia, valores contrarios a los principios sobre los que en teoría se sustenta la Unión Europea. La corona inglesa, a juzgar por las palabras de su Reina: "Díganme tres motivos para permanecer en Europa", tampoco han contribuido a reconciliar a sus paisanos con sus vecinos. ¿Debería ser juzgado un señor que convoque un referéndum por su cuenta, en interés propio? El debate queda abierto.

Los datos: empate técnico.

El resultado de los comicios, ha sido el siguiente: el 48,1% de los ciudadanos, en su mayoría jóvenes, han votado por seguir dentro de La Unión. El 51,9 % restante, formado por personas con una franja de edad madura, se han inclinado por el Brexit, es decir, por la salida del Reino Unido de Europa. La diferencia entre dichos porcentajes apenas supone una diferencia de 1.136.000 votos. Por este motivo, los jóvenes, han acusado a los mayores de haber hipotecado su futuro.

Algunos líderes europeos, han salido a pedir tranquilidad, a pesar de que algunas bolsas como la española, cayese un 12,5%, tres puntos y medio más que en la caída de Lehman Brothers. La mayor caída en la historia de la Bolsa. Los 200.000 españoles que existen en la actualidad trabajando en Reino Unido, quedan en un limbo económico, social y jurídico, hasta que se empiecen a tomar las primeras medidas, después de una negociación que se espera dura. En Gibraltar, de momento, los ciudadanos que cobran en libras han perdido un 10% de valor adquisitivo, a la hora de cambiar la divisa a euros.

Eurexit, la salida de Europa, en cuestión:

La chispa independentista que ha prendido el populismo euroescéptico en Reino Unido, puede saltar y propagarse a otros países hermanos como Alemania, Francia y Holanda, en los cuales, algunas voces demandan la celebración de un referéndum de similares características. Todo esto ha sucedido en un momento en el cual la eurozona, está en el punto de inflexión de su recuperación económica, lo cual puede ralentizar e incluso agravar una nueva recesión. Los efectos, al no existir precedentes son inciertos.

Los ciudadanos ingleses, se sienten engañados, abandonados, y al cierre de este artículo había tres millones de ciudadanos que reclamaban la celebración de un segundo referéndum con mayores garantías. Es el caso de Escocia, Londres, e Irlanda del Norte, zonas en las cuales ha sido mayoritario el voto de permanencia en Europa.

Los representantes europeos, en lugar de escuchar las voces de los ingleses y de reflexionar, les han invitado a iniciar el proceso, sin reconocer el engaño del cual han sido víctimas. La tranquilidad que han solicitado a sus ciudadanos, contrasta con las prisas por acelerar el proceso de desconexión, y pone en cuestión los valores principios europeos de fraternidad.

Es el momento de reconocer errores, antes que siga aumentando el número de euroescépticos.

Es el momento de reconocer errores, antes que siga aumentando el número de euroescépticos. Por eso conviene preguntarse:¿Hemos estado más preocupados por hacer una Europa más grande, en lugar de hacer una mejor Europa?, ¿Hemos trabajado en promover y defender la marca Europa dentro de nuestros países?, ¿Estamos creando una Unión Europea, o más bien una Desunión europea por medio de bloques como la Europa pobre del sur, la Europa desarrollada del centro, o la Europa rica del norte?, ¿Es la capital de Europa, Berlín, o tal vez Bruselas?, ¿Nos hemos olvidado de la Europa social de los ciudadanos?, ¿Nos sentirían más los ciudadanos, si nos involucrásemos más en sus dramas diarios y personales?, ¿Están provocando nuestras políticas de austeridad el resurgimiento de partidos populistas, y de extrema derecha? ¿Estamos dispuestos a contribuir con nuestra actitud antieuropea a facilitar el Brexit y a ralentizar la recuperación económica que tanto ha costado iniciar a los europeos?, ¿Tenemos alguna parte de responsabilidad en esto?, ¿Hemos estado a la altura de las circunstancias, en políticas de inmigración?, ¿Qué imagen estamos dando a nuestros ciudadanos? ¿De verdad nos importan sus problemas, o solo su voto?,¿Estamos dispuestos a salir del Parlamento Europeo, y viajar a los distintos países, para conocer de una forma real, los problemas de nuestra gente?, ¿Para cuándo un himno de la Unión Europea, que nos una y represente a todos?

Una nueva Europa

La casa común de los europeos, empieza a agrietarse, y amenaza con derrumbarse. Un empate técnico, en un asunto de vital importancia, como es la salida de uno de nuestros socios más importantes, bien merecería una segunda vuelta, si se tienen en cuenta, las condiciones en las que se ha celebrado, en lugar de celebrar varios comicios como los solicitados por Escocia, Londres e Irlanda del Norte, y dividir aún más la nación. De lo contrario puede crearse un precedente, que amenaza la integridad europea.

Si hay algo que han dejado claro estos comicios, es que la democracia, tiene sus ventajas, pero también sus riesgos.

Si hay algo que han dejado claro estos comicios, es que la democracia, tiene sus ventajas, pero también sus riesgos. Es necesario actualizar los protocolos de salida, a través de la creación de una comisión de garantías, que supervise la limpieza y la mediatización de los procesos electorales. Volver a la Europa social de los ciudadanos, y elevar a los niveles máximos, el índice de confianza de los europeos con las instituciones europeas.

Es urgente que los representantes europeos, se replanteen los principios de la Unión Europea. Que miren a Estados Unidos, para hacer una Europa más unida. Es imprescindible un nuevo liderazgo en Europa. Que Berlín vire a París, y que se establezcan más ejes de relación. Que no haya países supeditados a otros, y las decisiones se tomen en común. Que se distribuya la riqueza económica, social y cultural.

Si los representantes europeos no quieren que los ciudadanos salgan de Europa, es necesario que Europa entre en la vida de sus ciudadanos, y resuelva sus problemas, empezando por los países que más han sufrido las consecuencias, como es la Europa del sur. De lo contrario, sería conveniente, que se entregasen los planos de la obra europea, a los verdaderos arquitectos del proyecto europeo, es decir, a los socialdemócratas.

Nuestros hermanos ingleses, no se han ido, siguen ahí, a pesar de que algunos les han empujado e invitado a irse. Los ciudadanos europeos, representados aún en las 28 estrellas, anhelan un nuevo amanecer. Son demasiadas años de noches inciertas. Es posible que algunos se empeñen en apartar el astro de su bandera, pero nadie podrá apagar el fulgor de una estrella, de la constelación europea. ¿Brexit o Eurexit? Sus señorías eligen.

José Luis Meléndez. Madrid, 25 de junio del 2016
Fuentes de las imagenes: Flickr.com, Flickrhivemind.net

20 de junio de 2016

El centro social

Algunas fuerzas, en lugar de centrarse, exigen a las fuerzas del centro radicalizarse

Hace un mes escaso, el 15M ha cumplido su quinto aniversario. La Pluma en Ristre, hoy recuerda "El picotazo", la columna que escribió, inspirada en aquellos ciudadanos que estaban reunidos el 12 de Mayo del 2012, celebrando el primer aniversario, en La Puerta del Sol. Algunas fuerzas políticas, enseguida se aproximaron a escuchar las nuevas propuestas. Las mismas que durante años han utilizado dicho movimiento, intentado sacar un rédito electoral en su intención de voto.

Lo sorprendente, es que estas fuerzas han ido politizando y radicalizando su discurso, y en lugar de reunirse de forma pacífica en las plazas de los pueblos, todavía hablan hoy en día, de una manera poco democrática, cuando expresan sus deseos de asaltar los cielos. El saludo o grito mudo del 15M, que consistía en enseñar las palmas de las manos y agitarlas, lo han sustituido por el puño amenazante, y su lenguaje se ha tornado de un blanco de cal viva.

Detrás de este grupo de ciudadanos, provenientes de todos los partidos (recordemos que es un movimiento ciudadano), no había guardias civiles, preparados, esperando la orden de detención de algunos ciudadanos, por parte de ninguna boina morada, ni del chaleco militar de ningún comandante intelectual, uniformado de ideólogo. La palabra por medio de la propuesta, y no la fuerza, era y es su herramienta más eficaz. El lenguaje pacifico, y no el militarista, revolucionó no solo a los españoles, sino que la onda expansiva, saltó a otros países como Estados Unidos y China. Recordemos la revolución de los paraguas.

El 15M, no fue un movimiento político, sino social. A juzgar por su comportamiento pacífico y civilizado, no eran personas indignadas, sino desencantadas con la política tradicional, la cual no ofrecía soluciones a los ciudadanos, a la vez que atentaba contra sus derechos elementales. Es decir, era un movimiento pacífico, tranquilo, que no actuaba desde el radicalismo.

Hasta entonces, es posible que a muchos ciudadanos, les falten motivos para sonreír. Por mucho que algunos les ofrezcan sus emoticonos.

Resulta hoy por tanto paradójico, que algunas fuerzas radicales, se reconozcan a sí mismas "herederas del movimiento", cuando su discurso, su lenguaje pacifico, y su diversidad ideológica, está más representado en sus formas, y en parte de su trasfondo, en el centro progresista y social. El centro, es el punto medio, entre la izquierda y la derecha. Entre arriba y abajo. Es el verdadero punto de confluencia. Es el ascensor o la escalera en la que nos encontramos los vecinos de la comunidad. En el centro está el pacto, y el acuerdo hacia izquierda y derecha.

Los datos del CIS, publicados ayer día 19, muestran un nuevo bipartidismo muy polarizado, algo que no es bueno a la hora de formar consenso, debido a lo antagónico que son los programas electorales. No hemos adelantado nada. Seguimos en la España del bipartito, desde Unamuno y Machado. Es posible que a algunos medios de comunicación polarizados, los mismos que realizan encuestas, les interese este escenario fragmentado y enfrentado.

El 15M enseñó a los ciudadanos, que al radicalismo no se le puede combatir con más radicalismo. Algunas fuerzas no han entendido su mensaje, y siguen utilizando la genealogía social del 15M, para justificar su identidad política. Es imposible unir a los ciudadanos, como estas fuerzas preconizan en su eslogan (Unidos Podemos), desde los extremos, y menos desde uno de ellos. Solo desde una posición centrada, es desde donde se podrán materializar los pactos, y tender puentes a izquierda y a derecha, como se demostró en la Transición Española. Pero parece que algunos no les interesa ese escenario de consenso, y en lugar de centrarse, exigen al centro social del Psoe radicalizarse, sin importarles volver a vernos enfrentados.

Podemos, demostró las pasadas elecciones, no estar dispuesto a centrarse ni a escorarse hacia el centro social y progresista, representado por Ciudadanos y los socialistas. Resulta contradictorio proponer referéndums, y a la vez presentarse a la sociedad con el eslogan "Unidos Podemos" (separar a los españoles), y pretender con su discurso, radicalizar el centro, y a la vez intentar apropiarse de los ideales de la socialdemocracia.

Es hora de formar con las líneas rojas, el corazón como el que dibujaron juntos, en su día, los ciudadanos del 15M. De recordar a nuestros representantes, que nosotros los ciudadanos, sabemos estar juntos y a la altura de las circunstancias cuando las circunstancias así lo exigen. De aunar fuerzas y colores, desde la centralidad progresista y social, representada en las últimas elecciones por el Pueblo español. Ha llegado el momento de unirnos todos; de remar juntos en la misma dirección. De abrir los puños, y volver a darnos la mano. Hasta entonces, es posible que a muchos ciudadanos, les falten motivos para sonreír. Por mucho que algunos les ofrezcan sus emoticonos.

José Luis Meléndez. Madrid, 20 de junio del 2016
Fuente de las imagenes: flickrhivemind.net

13 de junio de 2016

El sorpasso

El verdadero sorpasso, de confirmarse los datos recientes del CIS, será una nueva legislatura del PP, es decir, cuatro años más de Rajoy

El departamento de I+D (ideas más deslumbrantes) de podemos, ante su falta de ingenio, no se lo ha pensado dos veces, y ha decidido recurrir a la técnica más utilizada por la china comunista, como es la copia mejorada, así como al intento de apropiación indebida e ideológica de uno de sus adversarios más afines. Una forma muy sutil de asaltar la república independiente de nuestras casas.

Como es sabido, el formato del programa electoral de Podemos, es una copia del de la firma sueca Ikea, en la cual se puede ver a su líder, intentando reanimar con las gotas de una regadera, su desolado poto de hojas decaídas y tristes.
No es de extrañar que la formación haya recurrido a imitar a la firma sueca, teniendo en cuenta el gusto desmesurado que el señor Iglesias profesa a los despachos y las sillas. Pero sorprende a la vez, por la alergia que tiene a sentarse en las mesas de negociación con todos los partidos, a la hora de formar gobierno y montar la casa.

A la formación morada, no le ha bastado con la copia, y se ha visto en la necesidad de recurrir a los intentos de usurpación de la patente histórica e ideológica de los socialistas españoles del PSOE, fundada (qué casualidad) por don Pablo Iglesias Posse (que no es lo mismo que Psoe, otra casualidad). Vampirismo sanguinario y noctámbulo, con premeditación y alevosía.

Es muy posible que el próximo intento de Pablo Manuel Iglesias, considerado por algunos el anticristo del Psoe, sea hacernos creer que es él (y solo él), el verdadero padre del socialismo, y presente como prueba, la copia mejorada de su nombre. Que la sede de Ferraz, la Fundación Pablo Iglesias, los afiliados socialistas, el puño y la rosa roja, y sobre todo la Fundación Ideas, adopten tonalidades moradas, hasta que sus sueños circulares, ingrávidos y gentiles, se desvanezcan como pompas de jabón.

Don Pablo Iglesias, era por el contrario, un hombre sencillo y humilde. Fue tipógrafo de oficio. A los veinte años se afilió a la Asociación Internacional de Trabajadores. Fundó y presidió el Psoe y la Ugt. Fue el primer socialista que ocupó un escaño en el Congreso de los Diputados, en el año 1.910. Fundó y dirigió El Socialista, revista aún vigente dentro del partido, y desempeñó importantes cargos en la Internacional.

El señor Iglesias junior, en su corta trayectoria, ha vestido varias sotanas: la comunista, la de centro (ni de izquierdas ni de derechas), en la actualidad viste la de socialdemócrata, y por sus últimas apelaciones a la patria, parece estar mudando su piel cristiano demócrata.
Las siete iglesias de Pablo Manuel, son el independentismo, el comunismo anticapitalista, la socialdemocracia, las mareas, las confluencias, el ecologismo y el animalismo local. Once maneras de presentarse ante su electorado.

¿Cuál de las sotanas lucirá don Pablo Manuel, en una hipotética investidura? Pues depende de la parroquia en la que se encuentre, y la sotana que lleve puesta ese día. Pero a tenor de lo que ha pasado en Grecia, es más que posible, que los mercados le ofrezcan la túnica de la democracia cristiana, y que en lugar de la resurrección política y social que nos anuncia, acudamos a una ceremonia de difuntos, con la casulla morada, en toda regla.

Él sigue tendiendo su puño abierto al Psoe, y prefiere que Cataluña no se vaya de España, pero está dispuesto a hacer un referéndum. No sabemos si cuando ya se hayan hecho referéndums en toda España, pretenderá hacer un referéndum para salir de la OTAN, de la monarquía, de Europa, del planeta, de la galaxia, e incluso del universo. La democracia no tiene límites.
Los cambios bruscos al volante suelen provocar accidentes. La historia ha demostrado a los españoles, que los cambios moderados, como los que llevó a cabo Adolfo Suárez con el CDS (Centro Democrático y Social), al instaurar la democracia, son más idóneos en momentos de incertidumbre económica y social.

Es probable que muchos votantes de Podemos, no perdonen a Pablo Manuel Iglesias, el haber bloqueado en España un gobierno de centro izquierda, como era el formado por Ciudadanos y el Psoe, por medio de su abstención, o un tripartito con estas dos fuerzas, que neutralizase a las fuerzas conservadoras del Partido Popular. No es de extrañar por tanto, que los electores se hagan los suecos, en respuesta a la oferta propuesta con formato de Ikea.

¿Resistirá un partido nuevo con tanta división organizativa e interna una legislatura tan complicada cómo la actual, o le abandonarán sus socios como es posible que haga Junts Pel Sí, con los independentistas de la Cup, en Cataluña?

El señor Iglesias, ha declarado públicamente, que a Pedro Sánchez, no le dejaron pactar con Podemos. Una forma inteligente, y a la vez poco honesta, de eludir sus responsabilidades personales. Del estrepitoso fracaso que como representante y miembro del equipo negociador de Podemos, encabezó en las últimas reuniones que mantuvo con el Psoe. Don Pablo Manuel, pudo, no quiso, y sólo se movió para poner líneas rojas al Estado constitucional, con la proposición de un referéndum en Cataluña, en lugar de aceptar una reforma de la Carta Magna, que integrase a todos los españoles. Esa es la diferencia.

Por lo tanto, de confirmarse los datos recientes del CIS, el verdadero sorpasso (término que utilizó en 1.996 por primera vez el honorable e insigne don Julio Anguita, al intentar superar a los socialistas en número de diputados al Psoe), será una nueva legislatura del PP. Es decir, cuatro años más de Rajoy. ¿Con qué brindarán esta vez, ante este sorpasso de la derecha, Iglesias y Garzón?

José Luis Meléndez. Madrid, 12 de junio del 2016.

Fuentes de la las imágenes: flickr.com

6 de junio de 2016

Las fichas verdes

Los animalistas han conseguido con escasos recursos, más progresos que los partidos tradicionales

Dentro de unas horas, se inicia oficialmente la campaña electoral de las elecciones generales, que tendrán lugar el veintiséis de junio, y en la cual llevamos inmersos desde noviembre del 2015. La política, que hace años dejó de ser lo que era, ahora es una nueva religión, en dónde todas las promesas son dogmas de fe. Un concurso de adivinanzas, en donde los electores tienen que adivinar cuál de las cientos de medidas que prometen las distintas fuerzas cumplirán.

El partido A promete una, dos y tres medidas. El partido B, cuatro, cinco y seis. El partido C, siete, ocho y nueve, y el partido D, diez, once y doce. ¿Está usted seguro si vota al partido C, que va a cumplir las medidas siete, ocho y nueve, y que en última instancia no le vayan a hacer un uno, cinco, siete, teniendo en cuenta que tiene que someterlas a consenso con otra, u otras fuerzas representativas?

Los expertos en trilerismo electoral recomiendan no decir la verdad a los electores, ni manifestar de antemano con que grupo político se piensa llegar a un acuerdo, ni presentar el patrimonio de cada organización, haciendo un gesto de transparencia. Algo así como hacen los ciudadanos y las empresas honorables todos los años ante El Estado, para evitar de esta manera nuevos casos de corrupción. Los partidos siguen jugando con la palabra de los electores, y empleando la misma técnica que en anteriores comicios, es decir, prefieren cerrar sus acuerdos a última hora de espaldas a estos.

Otros políticos aprovechan para viajar a Venezuela, y olvidarse unos días de los temas nacionales, para lucir un moreno electoral que atraiga la intención de voto de sus electores. Una vez llegados a España, en lugar de proponer medidas, para evitar que se den las circunstancias de allí, como son la desatención de las necesidades básicas de sus ciudadanos, y el incumplimiento del programa electoral, aterrizan una vez llegados a España, con su impotencia y su alma en pena, en lugar de proponer la inclusión de un revocatorio nacional, en todos los programas electorales.

En resumidas cuentas, algunas fuerzas han irrumpido en el tablero del parchís, y han intentado con la incorporación de nuevos colores atraer la atención de los jugadores, pero las normas del juego siguen siendo las mismas. El color azul del pepé y el rojo del PSOE, se mantienen. El amarillo ha sido sustituido por el naranja de C's, y algunos "ecologistas", y "animalistas", parece que han dejado desteñir su color verde, y lo han subordinado a otros fines más espurios, humanistas y burocráticos, aliándose con otros grupos del arco parlamentario. Menos mal que aún existen organizaciones ecologistas y animalistas que velan de una forma más comprometida, independiente y desinteresada por el medio ambiente.

Muchos amantes de los animales hemos podido ver este sábado en "La familia pregunta", un especial del programa La Sexta Noche, en compañía de nuestras mascotas, y la intervención del señor Iglesias, en compañía de su inseparable boli BIC anti estrés. Y si se han fijado la cara que han puesto nuestras pobres criaturas, al ver la expresividad facial del líder podemita, ha sido mucho más significativa, que su intento de coger el mando a distancia con sus pezuñas como diciéndonos: "este tío, nos la está pegando".

Uno se puede arrepentir de votar a un partido tradicional, pero nunca se arrepentirá de haber entregado su confianza a un partido que se juega el tipo por defender su programa en la calle.

Imagino que los dos perros podemitas del señor Iglesias habrán hecho lo propio, y habrán cambiado su intención de voto, al verdadero partido de los animalistas, es decir al PACMA (Partido Animalista Contra el Maltrato Animal). Porque si hubieran tenido acceso a la traducción simultánea de su intervención en lenguaje canino, es posible que hubiesen huido despavoridos a solicitar ayuda psicológica a El Refugio.

Y es que los políticos, esos caballeros honorables que siempre cumplen sus promesas, ya han empezado a enseñar las patitas de sus programas electorales. El señor Iglesias, ha demostrado ser mucho más progresista que su programa (qué pena). Imagino una llamada a la centralita de Podemos para dilucidar el voto: Gracias por llamar. Acaba de ponerse en contacto con Unidos Podemos (separados es imposible). Para hablar con socialdemocracia, pulse 1. Con comunismo, pulse 2. Con independentismo, pulse 3. Con confluencias, pulse 4. Con mareas, pulse 5. Con ecologismo, pulse 6. Con animalistas, pulse 7. Si quiere saber cuál de los programas aplicaremos, permanezca a la espera. Su llamada ha sido transferida.

A preguntas en dicho programa por parte de Ruth Sarasa, filóloga en paro de 36 años, la cual cuestiona la escasa implicación de Podemos con los animales, el señor Iglesias propone para acabar en España con el maltrato hacer referéndums en los ayuntamientos del territorio nacional. Dejar que sea la sociedad la que cambie, en lugar de hacer algo para contribuir a su cambio. Y termina su argumentación con tres palabras: por sentido común. Tan pancho. Como la mascota del anuncio se ha quedado. ¿Pensará de igual forma, dejar que sea su propio partido, el que llegue al gobierno por sí mismo, sin la ayuda de ninguna campaña electoral dirigida a los electores? En otras palabras, lo que viene a decir el señor Iglesias a los animales es: sabemos que estáis sufriendo mucho e injustamente, pero no tengáis prisa. Ya saben: estamos trabajando, disculpen las molestias, enseguida vamos. Eso sí, esta medida no excluye, que los tutores de dichas mascotas, si puedan votar al señor Iglesias el día veintiséis, a nivel nacional. Porque Pablo Iglesias, quiere ser presidente de gobierno, y no se conformaría con ser Alcalde de Madrid.

En resumidas cuentas, si España según el INE cuenta con 8.125 municipios, ¿podría hacernos don Pablo un cálculo aproximado para saber en cuál de los próximos siglos venideros quedaría abolido el maltrato animal en España, hasta que votasen cada uno de estos municipios? Y otra pregunta: ¿De qué le sirve esta medida a un pueblo como Tordesillas si hace un referéndum y sale no al maltrato animal? ¿Acaso piensa don Pablo que los torturadores son tontos, y no se les ocurría celebrar dicho torneo en Torrecilla de la Abadesa, pueblo situado a escasos kilómetros de dicha localidad?

La política tradicional ha hecho un flaco favor a la sociedad, pero los partidos animalistas han demostrado ser los mejores defensores de los intereses de sus electores.

La medida del señor Iglesias como se puede ver, es menos inteligente de lo listo que es él. Qué pena que por culpa de este derroche de neuronas en su programa electoral, los animales tengan que seguir sufriendo el maltrato. Lo que viene a decir el programa de Podemos es que la formación no está a favor de una Ley Nacional contra el Maltrato Animal. Y esta, es otra de las diferencias adicionales entre los animalistas de la casta, y los que pertenecen a organizaciones y partidos independientes, que centran su total atención en el bienestar de los animales, y no los utilizan en sus programas electorales como reclamo, ya que la mayoría no concurren a las urnas.

El mérito de las organizaciones y partidos animalistas independientes, es que teniendo menos recursos, cuentan con un voluntariado mucho más vocacional y comprometido. Muchos de ellos se pagan sus viajes, e incluso de ven agredidos e insultados en sus actos. Los animalistas han conseguido con escasos recursos, más progresos que los partidos tradicionales. La mayor parte del tiempo lo pasan en la calle y no encerrados en el Congreso durante cuatro años.

Ahora sabemos que ni el PSOE ni Unidos Podemos (con círculos animalistas), estaban muy interesados en acabar con la muerte del Toro de La Vega. El PSOE porque tiene un alcalde socialista en Tordesillas, que según ha declarado piensa recurrir el indulto que en fechas recientes ha concedido la Junta de Castilla y León del Partido Popular al Toro de La Vega. Y Unidos Podemos no contempla en su programa la aprobación de una Ley a nivel nacional para abolir el maltrato animal en España, como sí lo hace el PSOE y Ciudadanos, ni un referéndum a nivel nacional, en el mismo sentido. Ya lo ven. Al final va a resultar, que el Partido Popular, defensor de la tauromaquia (maltrato animal en términos coloquiales), es el más progresista de todos los que concurren a las urnas.

Algunos ciudadanos, no entienden a las personas que votan a un partido animalista cómo PACMA, y piensan que sus medidas están centradas en los animales. Si uno entra en pacma.es, en el apartado conócenos, programa electoral, podrá ver cómo además del capítulo de animales, existen otros cómo un nuevo marco político, economía, empleo y vivienda, sanidad y educación, cultura y nuevas tecnologías o políticas de igualdad.

Uno se puede arrepentir de votar a un partido tradicional, pero nunca se arrepentirá de haber entregado su confianza a un partido que se juega el tipo por defender su programa en la calle. Ante la duda o la abstención, es sin duda la mejor opción. En los últimos años la política tradicional ha hecho un flaco favor a la sociedad, pero los partidos animalistas han demostrado ser los mejores defensores de los intereses de sus electores, y están contribuyendo a dignificar la marca España de su país. Ya que los políticos no hacen nada por nosotros, al menos que alguien lo haga algo por los animales. En vista de lo que antecede una cosa ha quedado clara: las fichas verdes, nunca serán iguales que las moradas. Por mucho que algunos se empeñen.

José Luis Meléndez. Madrid, 5 de junio del 2016

Fuente de la imagenes: Flickr.com (1 y 3), Pacma.es(2).