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27 de marzo de 2017

Línea editorial

Estimados lectores:

Hace unos meses, desde las elecciones generales, La Pluma Roja no escribe temas sobre análisis político. Las veces que lo ha hecho, ha criticado a todos los grupos, y ha aportado reflexiones propias. A partir de ahora la Pluma Roja, se centrará en temas sociales.

La Pluma Verde (animales, naturaleza, medio ambiente, ciencia), pero sobretodo la Pluma Azul (genérica), retomará a partir de ahora, un marcado protagonismo. Por este motivo, ambas están desde entonces dedicándose a escribir columnas de diversa índole, con el propósito de que un día vean la luz.

Asimismo, si se da el caso, se colaborará desde un punto de vista profesional con los medios que estén interesados, en la publicación de estas columnas variadas. Entretanto, se seguirá los proximos meses actualizando el blog, seleccionando textos, y aportando otros nuevos, a la espera de que vean la luz en los próximos meses.

Una vez se tenga el material seleccionado, se informará sobre los títulos y los temas de dichos textos.

Muchas gracias a todos:

José Luis Meléndez
Fuente de la imagen: Flickr.com

Día de perros

Según los humanos, hoy es un día de perros, porque está lloviendo

27/03/17. 08:15h

Hace tres horas que ha sonado el despertador, y dos horas y media de mi primera salida nocturna. Según los humanos, hoy es un día de perros, porque está lloviendo. Esta noche he dado más vueltas de lo normal, y no he logrado recuperarme de la hora de menos que dormí ayer, por culpa del maldito cambio de hora. Para más inri, me acosté una hora más tarde de lo habitual.

Son las ocho y cuarto de la mañana, y mi querido jefe lleva diez minutos invitándome, con cara de padre y tono sospechoso, a realizar el segundo paseo del día. Observen la cara de expresionismo desfasado que le estoy dedicando. ¿Tan complicado es entender mi lenguaje corporal?, me pregunto.

Pues parece ser que sí. Ni entiende mi actitud pasiva, ni mi mirada, ni mi pata que le invita a que vaya haciendo lo propio. El caso es que ha terminado haciendo lo que me temía, es decir cogiéndome en brazos y sacándome al parque, aprovechando que no llovía. Luego se ha ido como todos los días, y le he echado la bronca, por dejarme sola a cargo de la redacción.

Al menos podría haberme felicitado. Es lo mínimo que una espera en un día como este. Pues nada; ni un triste beso. ¡Hombres...!

José Luis Meléndez. Madrid, 27 de marzo del 2017